Gustavo Petro salió a desmontar la interpretación que circuló sobre la carta que radicó ante el Senado. El exmandatario negó que su solicitud equivalga a marcharse de Colombia durante doce meses y planteó que quienes lo leyeron así confundieron dos cosas distintas.
“Yo no he pedido salir del país por un año, mi poder reside en el pueblo colombiano y su amor, por qué habría de dejarlo”, escribió en su cuenta de X.
“He pedido que durante el próximo año pueda salir del país autorizado por el senado, eso es muy diferente, pero para saberlo hay que leerse primero la ley Clinton de los EEUU”.
El mensaje respondía a una publicación de la periodista Vicky Dávila, quien reseñó el agradecimiento del senador Iván Cepeda a la plenaria y su alusión expresa al Centro Democrático, la bancada de la que salió la proposición aprobada el miércoles con 73 votos a favor y 11 en contra.
El permiso, según su argumento, apenas habilita desplazamientos puntuales y no un retiro del escenario nacional. “En cualquier lugar puedo enseñar cosas que aprendí, pero eso no significa abandonar a Colombia”, apuntó.
El exjefe de Estado también atendió los rumores sobre su salud y sobre un supuesto final de su vida política: “No estoy enfermo y aun tengo capacidad de hacer nuevas cosas y proponer, y es mi derecho”.
La referencia a la normativa estadounidense conecta con el otro frente que mantiene abierto. Petro sostuvo que la medida en su contra tiene un alcance limitado y volvió a interpelar a la banca nacional:
“No tengo líos pendientes con la justicia y la sanción administrativa que abusivamente me puso EEUU solo es para las personas de los EEUU”. Y advirtió que acudiría de nuevo al alto tribunal si le cierran sus cuentas: “Los bancos colombianos no son personas jurídicas de los EEUU y no tienen ningún derecho, ha impedir mi vida financiera”.





