Según el IDEAM, ambos escenarios pueden presentarse al mismo tiempo, ya que las lluvias de corto plazo responden a condiciones meteorológicas diarias, mientras que El Niño es un fenómeno climático que modifica las tendencias del clima durante varios meses.
El instituto ha informado que las condiciones asociadas a El Niño ya están presentes y prevé que el fenómeno se fortalezca durante el segundo semestre del año, con posibles impactos como aumento de las temperaturas, disminución gradual de las lluvias en algunas regiones, reducción de caudales, mayor riesgo de incendios forestales y afectaciones al abastecimiento de agua y al sector agropecuario.
Al mismo tiempo, los pronósticos oficiales del IDEAM para la última semana de junio indican que persisten lluvias en varias regiones del país, incluido el Caribe, debido al paso de ondas tropicales y otros sistemas atmosféricos propios de la temporada.
Para el 22 al 26 de junio, el instituto pronosticó precipitaciones dispersas e incluso un incremento de las lluvias hacia el 25 y 26 de junio en sectores del occidente de la región Caribe.
En ese contexto, la socialización del plan de acción de la Gobernación de Córdoba responde a una estrategia de preparación y no necesariamente a la existencia de una sequía generalizada en este momento.
Las medidas buscan anticiparse a los efectos que El Niño podría intensificar en los próximos meses, entre ellos el desabastecimiento de agua, los incendios forestales, los riesgos sanitarios y las afectaciones a la producción agropecuaria.





