El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) reveló que la tasa de desempleo en Colombia cayó a 9,2 % en febrero de 2026, una reducción de 1,1 puntos porcentuales frente al 10,3 % registrado en el mismo mes de 2025, según los resultados de la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH).
La tasa de ocupación también mostró una mejora: pasó de 58,0 % en febrero de 2025 a 58,7 % en el mismo periodo de 2026, lo que indica un mayor número de colombianos con empleo. La tasa global de participación, por su parte, se mantuvo estable en 64,7 % en ambos años.
Sin embargo, la reducción del desempleo no cuenta la historia completa del mercado laboral colombiano. Analistas advierten que persisten alertas de fondo que impiden hablar de una recuperación plena: la informalidad laboral sigue siendo mayoritaria, aumentó la población que salió de la fuerza laboral y se destruyeron puestos de trabajo en sectores fundamentales como agricultura, transporte y construcción.
Esa combinación de señales mixtas lleva a concluir que el reto del país no es únicamente reducir la tasa de desocupación, sino lograr que los empleos generados sean formales, estables y con mayor inclusión de las mujeres, quienes históricamente registran tasas de desempleo más altas que los hombres en Colombia.
Los sectores que perdieron empleo en febrero representan una preocupación adicional. Agricultura, transporte y construcción son tres de los motores tradicionales de generación de trabajo en el país, y su deterioro simultáneo sugiere que la recuperación laboral todavía descansa sobre bases frágiles que podrían revertirse ante un cambio en el entorno económico nacional o internacional.







