El expresidente Álvaro Uribe Vélez entró al debate sobre la posible unidad entre Paloma Valencia y Abelardo De la Espriella y, sin decantarse por ninguno de los dos, lanzó una señal política clara: el camino hacia una alianza es legítimo y necesario. “Nuestro deber es total respeto para construir condiciones”, escribió en un comunicado publicado en sus redes sociales.
Uribe contextualizó su pronunciamiento en la presión que ejercen ciudadanos que temen una victoria de Iván Cepeda, candidato a quien vincula directamente con la continuidad del Gobierno de Gustavo Petro.
Para el expresidente, ese escenario traería consecuencias graves, “consolidación del poder narco terrorista, asfixia del emprendimiento privado para anular la creación de empleo y la inversión, destrucción de la salud e imposición del estatismo ineficiente y corrupto, saqueo de los fondos de pensiones de propiedad de los trabajadores, inseguridad energética sin energías alternativas, ni petróleo, ni gas, ni carbón, ni hidroeléctricas”
El mensaje de Uribe no nombra a ningún candidato como favorito, pero su tono empuja hacia la construcción de un frente común. Y el terreno ya estaba abonado, tanto Valencia como De la Espriella se pronunciaron antes sobre una eventual alianza.
De la Espriella fue claro, si Paloma Valencia avanza a segunda vuelta, la respaldaría sin condiciones. Valencia respondió en el mismo sentido, si el abogado costeño enfrenta a Cepeda en la recta final, ella estaría de su lado. El acuerdo tácito entre los dos candidatos ya existe. Lo que falta es definir cuál de los dos llega con más fuerza a esa instancia.
En ese pulso, el peso del uribismo puede ser determinante. Uribe cerró su comunicado con un llamado que resume la apuesta política del sector: “Que Colombia gane con Libertad y Bienestar Colectivo”.
La pregunta que queda abierta es si ese respeto mutuo que hoy proclaman Valencia y De la Espriella resistirá la competencia de la primera vuelta, o si la amenaza de un Gobierno Cepeda termina siendo el pegamento que una definitivamente a la derecha colombiana.





