El camino hacia las elecciones presidenciales de 2026 comienza a perfilarse con una marcada tendencia a la polarización. La reciente encuesta del Centro Nacional de Consultoría (CNC) revela que el senador Iván Cepeda Castro asume el liderazgo en la intención de voto inicial, capturando el 20.9% de las preferencias electorales.
Este resultado lo posiciona como la figura más fuerte del sector oficialista en el primer escenario medido. En un reñido segundo lugar, y distanciándose del resto de contendores, se ubica el abogado Abelardo de la Espriella, quien acumula un 14.4% de apoyo.
La presencia de estos dos nombres en la cima confirma un inicio de campaña dominado por figuras que representan polos opuestos en el espectro político nacional.
Este escenario electoral emerge en un contexto de insatisfacción ciudadana generalizada. La misma medición de opinión pública documentó que la desaprobación al desempeño del Gobierno Nacional alcanzó el 55.1%.
Además, un abrumador 60.6% de los participantes cree que el país se dirige por un sendero incorrecto, un indicador que habitualmente impacta en la búsqueda de alternativas radicales en las urnas.
La agenda de preocupaciones ciudadanas destaca los retos que deberá afrontar la próxima administración. Los entrevistados identificaron la inseguridad como el problema prioritario del país, acumulando el 31.3% de las menciones, seguido de cerca por la corrupción. Estos factores impulsan la intención de voto y definirán las plataformas de los candidatos en los próximos meses.
En otros hallazgos significativos, la encuesta simuló un balotaje entre un candidato avalado por el presidente Gustavo Petro y otro por el expresidente Álvaro Uribe. El aspirante uribista vencería cómodamente la segunda vuelta, superando al candidato de la Casa de Nariño por casi diez puntos porcentuales.






