El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este viernes por la noche que el Comando Sur mató al Niño Guerrero, jefe del Tren de Aragua, en lo que describió como un “ataque militar rápido y letal”.
Aunque el mandatario no precisó el lugar del golpe en su publicación de Truth Social, fuentes oficiales en Caracas confirmaron a medios internacionales que la operación tuvo lugar en suelo venezolano.
El alias pertenece a Héctor Rusthenford Guerrero Flores, quien comandaba la banda venezolana que Trump ha calificado como “una de las organizaciones terroristas más sanguinarias del planeta”. El republicano designó al Tren de Aragua como organización terrorista extranjera al inicio de su segundo mandato.
Trump acompañó su publicación con un video en el que se ve una construcción en medio de la vegetación destruida por lo que parece ser el impacto de un misil. Según fuentes al tanto de la operación, el ataque fue coordinado entre Washington y el gobierno venezolano de Delcy Rodríguez, aunque no hubo soldados estadounidenses en territorio venezolano.
“Esta acción se coordinó estrechamente con nuestros amigos en Venezuela”, escribió Trump, quien además señaló que “los terroristas del Tren de Aragua ya no tienen refugio seguro en Venezuela ni en ningún otro lugar”.
El anuncio llega tres días después de que helicópteros militares venezolanos efectuaran una incursión en Las Claritas, enclave minero ubicado al sur del país, en la frontera con Brasil, zona controlada por esa banda. La revelación de Trump replantea el alcance de aquella operación.
Guerrero Flores fue uno de los tres cabecillas que dominaron la cárcel de Tocorón, desde donde dirigía una red criminal que se extendió por Venezuela y varios países de América Latina. Completó una condena de 17 años a finales de 2022 y desapareció antes del megaoperativo con el que el gobierno venezolano tomó Tocorón en septiembre de 2023.
Trump también aprovechó el mensaje para culpar a su antecesor, Joe Biden, de haber permitido que grupos criminales extranjeros actuaran “con total impunidad” contra ciudadanos estadounidenses.







