María Claudia Lacouture, presidenta de AMCHAM Colombia, afirmó que el Tratado de Libre Comercio entre Colombia y Estados Unidos no se encuentra suspendido y continúa aplicando en sus múltiples capítulos.
Lacouture explicó que la instauración de un arancel general del 10% por parte de Washington no equivale a la suspensión automática del acuerdo.
La dirigente empresarial precisó que ese recargo opera como un gravamen adicional sobre las importaciones estadounidenses de productos colombianos, respaldado en la IEEPA y declarado por la Administración como una medida de emergencia. Añadió que la existencia del arancel no deriva en la terminación del TLC.
Sobre el recurso de seguridad, Lacouture señaló que la excepción funciona de forma autónoma: si un país la invoca, el panel arbitral la debe reconocer. Por esa razón, nuevamente, un incremento arancelario puede coexistir con las preferencias del tratado sin, por sí solo, constituir incumplimiento ni suspender el pacto.
La ejecutiva recordó que el tratado mantiene su fuerza en materias clave: reglas de origen, servicios, contratación pública, propiedad intelectual y demás disciplinas contempladas en el texto.
Insistió en que las diferencias surgidas por medidas como el 10% deben tramitarse por las vías previstas en el propio acuerdo comercial.
Lacouture llamó a actuar con prudencia y rigor jurídico, y a anteponer el bienestar de los colombianos por encima de posturas ideológicas.





