El senador Enrique Gómez, de Salvación Nacional, afirmó que su proyecto para cerrar la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) en marzo de 2028 abrió un debate nacional sobre un tribunal que, según dijo, antes era intocable. La iniciativa fue aprobada este miércoles 28 de octubre en primer debate en la Comisión Primera del Senado, con 11 votos a favor.
Gómez explicó que la reforma acorta de 15 a 10 años el plazo de funcionamiento fijado en el Acto Legislativo 01 de 2017. Ese plazo incluye 10 años para las salas y 5 más para el tribunal.
El congresista detalló que un artículo adicional establece el paso de los procesos pendientes de la justicia transicional a la justicia ordinaria. Según dijo, esa transición se haría con un reglamento que expediría el Congreso.
El senador sostuvo que una barrera de prejuicios protegía a la JEP y que esa protección beneficiaba a la izquierda. También criticó el tamaño de la burocracia del tribunal y lo que llamó la impunidad de los máximos responsables de las FARC.
“Los colombianos no entienden cómo termina todo ese gasto y todo ese esfuerzo en la impunidad de los máximos responsables de los crímenes de guerra y de lesa humanidad”, afirmó. Mencionó en particular el reclutamiento de menores y el secuestro.
En la comisión, Gómez había señalado que existen cerca de 37 subcasos y que solo hay fallos parciales en seis de ellos.
La JEP respondió que el proyecto pondría en riesgo los derechos de las víctimas. Según el tribunal, la reforma eliminaría la etapa final de juzgamiento y sanciones y dejaría sin definir la situación jurídica de unos 10.000 comparecientes.
También advirtió que el traslado de procesos podría afectar la garantía del juez natural, reactivar la vigilancia de la Corte Penal Internacional y aumentar la congestión de la justicia ordinaria, que tiene 1,86 millones de expedientes represados.





