La disputa de límites territoriales entre los departamentos de Córdoba y Antioquia está complicando la búsqueda de soluciones para la erosión costera que afecta severamente al corregimiento Puerto Rey, especialmente al barrio Minuto de Dios y la vía que comunica Arboletes con Montería.
Durante la reciente mesa de negociación con la ANI, transportadores y la concesión Ruta al Mar, el gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta, señaló este conflicto limítrofe como un obstáculo adicional para atender la emergencia.
“Puerto Rey es un corregimiento que hoy está en disputa limítrofe hasta con Antioquia”, expresó Zuleta, quien rechazó contundentemente la propuesta del Gobierno Nacional de construir una vía alterna en lugar de preservar el trazado actual afectado por el avance del mar.
El fenómeno erosivo no solo pone en riesgo la conectividad vial entre los dos departamentos, sino que ya ha obligado al desplazamiento de numerosas familias del corregimiento Minuto de Dios, ubicado en el municipio de Los Córdobas.
“No son solamente 50 viviendas. Ya no son los que van, son los que vienen. Cuántas comunidades ya han tenido que irse de ahí porque sus casas se les perdieron, sus negocios ya no existen, el colegio que se acabó”, lamentó el mandatario departamental.
La concesión Ruta al Mar argumentó que las obras de protección costera sobrepasan su contrato, mientras que la ANI señaló que el tema trasciende sus competencias. Esta falta de claridad sobre responsabilidades se agrava por la indefinición territorial entre los departamentos.
Zuleta enfatizó que la problemática de erosión costera en esta zona lleva décadas sin atención estatal y exigió estudios técnicos para preservar el trazado actual de la vía. “No voy a permitir que les den la espalda a las comunidades del departamento de Córdoba”, advirtió, condicionando cualquier acuerdo con la ANI a la solución de este problema.
El gobernador propuso que el Ministerio de Ambiente y la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo lideren una solución estructural a este fenómeno que afecta no solo a Córdoba, sino a toda la costa Caribe colombiana, desde Chocó hasta La Guajira, y que impacta negativamente el desarrollo turístico y socioeconómico de estas regiones.





