El empresario arrocero Gustavo Andrés Aponte Fonnegra y su escolta murieron por un error del sicario. Los criminales seguían a otro hombre y confundieron a la víctima, según reveló este jueves Mario Iguarán, apoderado de la familia dentro del proceso penal.
“Dentro de la investigación está plenamente acreditado por prueba testimonial, documental y técnica que de lo que se trató fue de un lamentable error. Estos sujetos, miembros de una organización criminal, de una oficina de sicarios, pretendían asesinar al señor Olimpo Antonio Oliver Peñaranda”, afirmó el jurista.
Los investigadores establecieron que la banda hacía seguimiento a Oliver Peñaranda, un hombre con rasgos morfológicos y vestuario parecidos a los que llevaba Aponte la tarde del crimen. Esa coincidencia terminó costándoles la vida a dos personas ajenas al blanco original.
La revelación llegó junto con la primera captura del caso. Iguarán confirmó que el miércoles cayó en Villavicencio Leonel Enrique Llanos Paternina, señalado de conducir la motocicleta en la que se movilizó el pistolero.
Un juez de control de garantías ya legalizó su aprehensión y la Fiscalía le imputará homicidio agravado y tráfico, porte o tenencia de armas de fuego.Aún no está identificado el hombre que disparó.
El abogado exteriorizó la complacencia de la familia por el trabajo de la Fiscalía, el CTI y la Policía Nacional, seis meses después de los hechos.
El doble homicidio ocurrió el 11 de febrero de 2026, cuando Aponte y su escolta, el policía retirado Luis Gabriel Gutiérrez Garzón, salían de un gimnasio en la calle 85 con carrera séptima, en La Cabrera, norte de Bogotá. El atacante los esperó vestido de traje y corbata y huyó en la moto que lo aguardaba.
Aponte era dueño de la marca Arroz Sonora y un reconocido ganadero con tierras en el Meta.





