La Unión de Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud, UNIPS, expresó este martes su profunda preocupación frente a la posible fusión entre la Nueva EPS y EPS Famisanar, y advirtió que ese proceso, de no manejarse con transparencia y criterios técnicos claros, podría generar consecuencias graves para la red prestadora de servicios de salud y para los pacientes en todo el país.
El gremio señaló que la integración de dos aseguradoras con dificultades operativas y financieras implica un alto riesgo de concentración de pasivos, incremento en los tiempos de pago y mayor incertidumbre en la depuración de cartera. La experiencia del sector evidencia que estos procesos suelen generar períodos prolongados de transición administrativa, con fallas en radicación, auditoría y reconocimiento de facturación, lo que podría poner en riesgo la liquidez de las IPS y comprometer la continuidad de servicios esenciales.
Desde la perspectiva de los aproximadamente 3.707 prestadores de la red de Famisanar, UNIPS identificó como uno de los mayores riesgos la ausencia de garantías claras sobre el manejo de las obligaciones existentes y futuras. La falta de reglas explícitas sobre el pago de deudas genera un ambiente de alta inseguridad jurídica y financiera para las IPS, especialmente aquellas de mediana y baja capacidad financiera.
La integración de modelos de atención, redes contratadas y sistemas de información entre ambas EPS representa además un desafío técnico considerable. UNIPS advirtió que la falta de interoperabilidad y la posible redefinición unilateral de condiciones contractuales podrían derivar en interrupciones en la atención y desarticulación de rutas integrales, con impacto crítico en poblaciones de alto riesgo.
El gremio también alertó sobre el riesgo de exclusión de prestadores bajo criterios de ajuste financiero, lo que debilitaría la red hospitalaria en regiones donde la oferta ya es limitada, y aumentaría la presión sobre servicios de alta complejidad.







