El exfuncionario del gobierno de Gustavo Petro, Gustavo Bolívar, se pronunció sobre la confesión de Juliana Guerrero y su condena por fraude procesal, tras admitir que presentó títulos universitarios falsos para aspirar al cargo de viceministra de Juventudes.
Bolívar calificó el caso como un episodio que debe generar una reflexión sobre las decisiones que tomó Guerrero. “Triste episodio para una joven que, por ambición, apela a la cultura del todo vale queriendo ascender fácil y rápido”, afirmó.
Asimismo, señaló que Guerrero reconoció haber presentado documentos que sabía que eran falsos y consideró que debe asumir las consecuencias jurídicas de sus actuaciones. Al mismo tiempo, sostuvo que la joven puede reconstruir su vida después de la condena.
“Pero también está a tiempo de aprender, reconstruir su vida y su imagen y empezar de nuevo”, manifestó Bolívar, quien comparó su situación con la de personas condenadas por delitos más graves que, según dijo, han tenido oportunidades para rehacer sus vidas.
El pronunciamiento también puso el foco en la existencia de otros casos relacionados con la falsificación de títulos académicos. Bolívar afirmó que esta situación no debería limitarse al caso de Guerrero y cuestionó el tratamiento que reciben personas con poder e influencia frente a quienes no cuentan con esas condiciones.
“Se debe juzgar por igual al joven sin poder y al poderoso con apellido, dinero o influencia”, sostuvo.
Para Bolívar, la aplicación desigual de la justicia frente a hechos similares dejaría un mensaje negativo sobre la responsabilidad individual. “No importa tanto la falta cometida como quién la comete”, concluyó.
Las declaraciones se conocen después de que Guerrero aceptara ante un juez su responsabilidad por fraude procesal, dentro de un acuerdo con la Fiscalía que contempla 36 meses de prisión, una multa de 100 salarios mínimos legales vigentes y una inhabilidad de dos años y medio para ejercer cargos y funciones públicas.





