El alcalde Hugo Kerguelén García reconoció que la ciudad requiere al menos 2.000 viviendas para atender el déficit habitacional que dejó la emergencia y avanzar en un ordenamiento urbano alrededor del agua.
El mandatario hizo la admisión durante la entrega de 43 casas a familias damnificadas, al ser consultado sobre si con esa entrega quedaban resueltos los casos de personas sin lugar donde pernoctar.
“Hacen falta muchísimas más viviendas”, respondió el alcalde. Explicó que todavía existen casas en riesgo de inundación y que hay barrios enteros en esa condición dentro del perímetro urbano.
Kerguelén García precisó además que los alojamientos temporales no se limitaron a los que dispuso el municipio, pues también funcionaron sitios gestionados directamente con particulares.
Sobre las metas de su administración, el mandatario señaló que existen recursos previstos dentro de la emergencia y que trabaja en definir qué lote puede disponer el municipio para adelantar nuevos proyectos.
Con ese esquema, la Alcaldía aspira a llegar a unas 500 viviendas que terminaría de construir en el segundo semestre del próximo año, con la expectativa de alcanzar 1.000 en total.
Esa proyección deja la meta municipal por debajo de la mitad de las 2.000 unidades que el propio alcalde identificó como necesarias.
En la actualidad la ciudad construye 462 viviendas, distribuidas en los proyectos Renacer del Sinú y Villa del Sinú, que la Administración entregaría el próximo año.





