La organización del evento Monster Truck Popayán lanzó un comunicado tras el accidente ocurrido el 3 de mayo durante la exhibición, cuando una camioneta perdió el control y arrolló a un grupo de asistentes. Dejando tres personas fallecidas y más de 50 heridas.
Los organizadores manifestaron su “más profundo dolor” por lo ocurrido y confirmaron que trabajan de manera activa para contribuir al esclarecimiento de las causas del accidente junto a las autoridades competentes.

En el documento, la organización extendió sus condolencias a los familiares de las víctimas. “Acompañamos con respeto y sincero pesar a las familias de las personas fallecidas y a todos los afectados. Nos unimos a su dolor en este momento tan difícil”, señala el texto, que agrega, “Ninguna palabra es suficiente ante una pérdida tan grande, pero queremos que sepan que no están solos”.
Los organizadores precisaron que desde el momento en que ocurrió el hecho mantuvieron seguimiento constante a la situación y que su prioridad es brindar acompañamiento a las víctimas, sus familias y la comunidad afectada.
Uno de los puntos más destacados del comunicado fue el deslinde explícito del municipio de Popayán. La organización aclaró que el evento tuvo carácter privado y que la administración municipal no participó en su financiación ni obtuvo utilidades de su realización, un señalamiento que abre preguntas sobre quién asume la responsabilidad legal y civil frente a las víctimas.
Las autoridades del Cauca adelantan las investigaciones para determinar las causas exactas del accidente y establecer las responsabilidades del caso. Hasta el momento no hay imputados ni medidas cautelares anunciadas públicamente.
El accidente en Popayán reavivó el debate sobre los controles de seguridad que deben exigirse en Colombia para este tipo de espectáculos de alto riesgo.









