La Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló este martes que la hipótesis más plausible sobre el origen del brote de hantavirus en el crucero MV Hondius, que ha dejado tres personas fallecidas, apunta a que los contagios se produjeron fuera de la embarcación y no a bordo. Mientras tanto, 147 personas permanecen varadas frente a las costas de Cabo Verde, en el Atlántico, a la espera de que algún puerto les autorice el desembarco.
El MV Hondius, operado por la compañía Oceanwide Expeditions y especializado en travesías polares, zarpó el 20 de marzo desde Ushuaia, Argentina, con 149 personas a bordo de 23 nacionalidades. Durante la travesía varios pasajeros desarrollaron síntomas graves que incluyeron fiebre, síntomas gastrointestinales y progresión rápida a neumonía y dificultad respiratoria aguda.
Las tres víctimas son una pareja de ciudadanos neerlandeses y un alemán. Una de las muertes ocurrió a bordo, las otras dos tras el desembarco de los afectados. Un ciudadano británico permanece en estado crítico en un centro médico privado de Johannesburgo, donde fue evacuado y donde se confirmó su contagio por hantavirus. La OMS registra dos casos confirmados por laboratorio y cinco sospechosos adicionales.
El organismo internacional descartó alarmismo. Hans Kluge, director regional de la OMS para Europa, fue claro: “No hay ningún motivo para que cunda el pánico ni para imponer restricciones de viaje.”
Cabo Verde negó la autorización para que los pasajeros desembarcaran en su territorio. La naviera evalúa trasladar el barco hacia las islas Canarias, a dos o tres días de navegación, aunque el Gobierno español desmintió que haya confirmado la recepción del buque.
El hantavirus se transmite principalmente por contacto con roedores infectados. Solo el virus de los Andes, presente en Chile y Argentina, puede transmitirse entre personas, aunque de forma poco frecuente.









