El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, le respondió sin rodeos al presidente Gustavo Petro luego de que este amenazara con destituir a los alcaldes que, a su juicio, alteren el orden público en medio de las protestas por el alza del impuesto predial.
“Tan bravito amenazando a los alcaldes, pero tan blandengue que es con los bandidos”, escribió Rendón en su cuenta de X, en una de las réplicas más directas que ha recibido el jefe de Estado desde las regiones en lo que va del paro.
La chispa la encendió Petro en un consejo de ministros, donde dejó en claro que los alcaldes que no frenen las protestas podrían perder sus cargos. El mandatario citó la Constitución, la ley estatutaria y la figura del estado de conmoción interior como respaldo legal, y añadió que la Convención Americana de Derechos Humanos también permite destituir alcaldes cuando estos cometan un delito.
Las reacciones no se hicieron esperar. Fedemunicipios y Asocapitales rechazaron tanto las declaraciones del presidente como sus publicaciones en X, donde Petro profundizó la arremetida contra los mandatarios locales que, según él, no actuaron para frenar el descontento ciudadano por el incremento en los avalúos catastrales.
La respuesta de Rendón no sorprende. Antioquia acumula varios frentes de tensión con el Ejecutivo nacional, seguridad, financiación de grandes obras de infraestructura y el modelo del sistema de salud son algunos de los puntos donde las posiciones chocan con frecuencia.
El gobernador antioqueño ha defendido con insistencia la autonomía territorial frente al centralismo, y trabaja en una propuesta en esa dirección que llevará al nuevo Congreso de la República.
El cruce entre Petro y los mandatarios locales refleja una fractura política que el paro por el predial no creó, pero sí dejó al descubierto.






