Alex Antonio Ayala Alemán, propietario de Chocolate Villa Sofía, ha puesto el nombre de Córdoba en el mapa mundial del cacao de alta calidad. Su emprendimiento familiar, ubicado en el sur del departamento, obtuvo una medalla de bronce en París durante 2021, siendo reconocido como uno de los mejores cacaos del mundo en el prestigioso concurso Cocoa of Excellence.
“Ganamos una medalla de bronce como uno de los mejores cacaos del mundo y así empezamos a emprender”, relata Ayala Alemán, quien ha convertido su pequeña finca en una referencia de calidad que representa no solo a Córdoba, sino a toda Colombia en el mercado internacional.
Villa Sofía demuestra que no se necesitan grandes extensiones para competir a nivel mundial. Con apenas 2.7 hectáreas cultivadas en cacao, este emprendimiento familiar produce una amplia gama de productos premium que incluyen chocolate al 50%, 70%, 82% y 100% de cacao, además de trufas y chocolate de mesa.
“Villa Sofía es un emprendimiento pequeño. Tenemos 3 hectáreas de tierra, tenemos 2.7 hectáreas cultivadas en cacao en la actualidad”, explica el productor, quien ha logrado optimizar cada metro cuadrado de su finca para obtener granos de la más alta calidad.
La historia de Villa Sofía comenzó con un proyecto del Ministerio de Agricultura que proporcionó plantas de cacao injertadas a productores locales. Lo que inició como un programa gubernamental de apoyo al sector agrícola se transformó en un caso de éxito que hoy posiciona al sur de Córdoba como una región cacaotera de clase mundial.
“Villa Sofía es un emprendimiento familiar que nació a través de un proyecto del Ministerio de Agricultura que nos regalaron unas matas de cacao injertadas”, recuerda Ayala Alemán, evidenciando cómo las políticas públicas pueden generar resultados sostenibles y de impacto internacional.
El éxito de Villa Sofía no es un caso aislado. El sur de Córdoba presenta condiciones climáticas y de suelo excepcionales para el cultivo de cacao fino de aroma, lo que ha permitido que pequeños productores locales compitan directamente con las regiones cacaoteras más prestigiosas del mundo.
Los productos de Villa Sofía no solo han ganado reconocimiento en Europa, sino que se han posicionado como representantes de “uno de los mejores sabores de Colombia y del mundo”, según destaca su propietario.
Este tipo de emprendimientos familiares está transformando la economía rural del sur de Córdoba, demostrando que la agricultura de pequeña escala puede ser altamente rentable cuando se enfoca en la calidad y la diferenciación de productos.





