Córdoba avanzará hacia una transformación agrícola con la incorporación de genética mejorada en el cultivo de coco, una apuesta que podría elevar la productividad de 7.8 a 15 toneladas por hectárea, según actores del sector agroindustrial.
La iniciativa surge de la articulación entre la empresa cordobesa Sabana Agro y la firma brasileña Cohibra, especializada en desarrollo genético. El proyecto busca optimizar el rendimiento mediante híbridos de alta productividad, acompañados de prácticas técnicas y manejo agronómico especializado.
Actualmente, el departamento lidera la producción nacional de coco, aunque con rendimientos que aún se consideran limitados frente a estándares internacionales. En Colombia predomina el llamado coco criollo, una variedad adaptada al entorno, pero con menor capacidad productiva.
Luis Miguel Pico, director de Sabana Agro, explicó que el salto en rendimiento depende de integrar tres factores: calidad genética, condiciones del entorno y manejo técnico. Según detalló, el uso de semillas mejoradas permitiría duplicar la producción sin necesidad de ampliar las áreas cultivadas.
La estrategia también apunta a consolidar una cadena agroindustrial. El enfoque no se limita al cultivo, sino que promueve la transformación del coco en productos derivados como aceites, bebidas y sustratos, lo que ampliaría las oportunidades de negocio y exportación.
Además, el interés empresarial crece en la región. Productores e inversionistas han manifestado su intención de sumarse a este modelo, impulsado por la demanda internacional de productos derivados del coco.
En paralelo, ya se desarrollan pruebas con semillas híbridas en el Caribe colombiano, mientras se preparan nuevas importaciones para ampliar la cobertura del proyecto.






