Las deudas del Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (FOMAG) con clínicas, hospitales y proveedores de insumos y medicamentos superan los 2,4 billones de pesos, y más de la mitad de ese monto lleva más de seis meses sin pagarse. Así lo expuso la superintendente nacional de Salud, María Andrea Godoy Casadiego, durante un debate de control político en la Comisión Séptima del Senado.
Según el informe de la funcionaria, con corte al 30 de junio de 2026, el 51 % del pasivo, equivalente a 1,24 billones de pesos, está en mora crítica superior a 180 días.
El panorama contractual es igual de preocupante. El FOMAG, responsable de la atención en salud de más de 820.000 afiliados del magisterio, tiene apenas un contrato legalizado frente a una red de 3.934 prestadores en todo el país.
Godoy explicó que entre 2024 y 2026 la Superintendencia adelantó nueve auditorías al fondo. La más reciente, de carácter nacional y realizada en mayo, arrojó 38 hallazgos relacionados con obligaciones contractuales, manejo financiero, prestación de servicios, gestión del riesgo en salud y sistemas de información.
Ante esta situación, la entidad impuso una medida cautelar para frenar las actuaciones que ponen en peligro la vida y la integridad de los pacientes, así como los recursos destinados a su atención. Los hallazgos también fueron trasladados a la Contraloría, la Fiscalía y la Procuraduría.
El malestar de los usuarios se refleja en las quejas: solo en agosto se radicaron 4.053 peticiones, quejas y reclamos, en línea con un promedio cercano a 4.000 mensuales.





