La Policía Nacional asestó uno de los golpes más fuertes contra el narcotráfico en el Caribe colombiano en la última década: 7,6 toneladas de cocaína fueron incautadas en el puerto de Cartagena cuando estaban listas para ser enviadas a los Países Bajos, en Europa.
El anuncio lo hizo el presidente Abelardo De La Espriella a través de su cuenta en X, donde calificó el resultado como la mayor incautación de este alcaloide en la terminal marítima cartagenera en los últimos diez años.
El mandatario aprovechó para hacer un balance de la ofensiva antidrogas en lo que va de su administración. Según sus cifras, en apenas 75 días de gobierno la Fuerza Pública ha decomisado 132 toneladas de cocaína, cuyo valor estimado asciende a 6.108 millones de dólares.
De La Espriella insistió en que no habrá tregua contra lo que denominó narcoterrorismo y sostuvo que cada cargamento interceptado evita que la droga llegue a las calles y salva vidas. También afirmó que quitarles recursos a estas organizaciones debilita sus estructuras, pues, a su juicio, el dinero del narcotráfico es el principal combustible de la violencia en el país.
El puerto de Cartagena es uno de los principales puntos de salida de mercancías de Colombia hacia Europa y, por eso, se mantiene como un objetivo permanente de las redes que intentan camuflar droga en contenedores de exportación.





