El presidente Gustavo Petro convocó este miércoles a todas las organizaciones campesinas, indígenas y afrodescendientes del país a iniciar una coordinación social orientada a defender el derecho a la tierra y exigir el cumplimiento de la Constitución de 1991, en lo que calificó como un primer momento constituyente de cara a las elecciones del 31 de mayo.
El mandatario enmarcó su llamado en un debate sobre el modelo de tenencia de la tierra en Colombia y contrapuso dos caminos: retroceder al orden jurídico de la Constitución de 1886 y la Ley 200 de 1936, que a su juicio dejaba la tierra en manos de terratenientes, o aplicar el Estado social de derecho consagrado en la Constitución vigente y los acuerdos de la ONU sobre derechos campesinos a la propiedad de la tierra.
Petro invitó a las comunidades a expresarse “como poder constituyente al lado de la población colombiana” e identificó dos momentos para esa movilización: el voto del 31 de mayo como primer momento y la gran movilización popular como segundo.
El presidente también vinculó su convocatoria con el debate pensional y la política agraria, al señalar que quienes frenaron el traslado de recursos a Colpensiones son los mismos sectores que, a su juicio, defienden los intereses de los terratenientes y el narcotráfico sobre las tierras de la Nación.
Petro advirtió que Colombia enfrenta el riesgo de retornar a la violencia de mediados del siglo XX si no se cumplen las órdenes constitucionales y las sentencias de cortes internacionales sobre los derechos de las comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas a la tierra, la autonomía y la cultura, un proceso que según él costó la vida de 200.000 personas.









