Un estudio citado por el gobernador Erasmo Zuleta reveló que únicamente el 12% de los recursos recaudados en peajes se destinan al mantenimiento de las vías donde se cobra, mientras que más del 80% se utiliza para financiar carreteras en otras zonas del país.
Esta distribución desigual de recursos explica por qué vías como la de Carimagua, entre Pueblo Nuevo y El Viajero, permanecen en pésimas condiciones a pesar de generar ingresos constantes por peajes. El caso se repite ahora con el peaje de Mateo Gómez, donde continúa el cobro tras finalizar la concesión sin un plan de inversión claro.
“Peaje de Carimagua, entre Pueblo Nuevo y el viajero. Vean cómo está la vía: pésima”, declaró Zuleta, quien utilizó este ejemplo para advertir sobre el futuro del peaje de Mateo Gómez. El mandatario expresó su preocupación porque los usuarios cordobeses continúan pagando sin conocer el destino de estos recursos.
El modelo actual genera una paradoja donde los territorios que aportan recursos a través de peajes no reciben inversión proporcional para el mantenimiento de su infraestructura vial. Esta situación obliga a las administraciones departamentales a asumir costos de mantenimiento con recursos propios.
El gobernador cordobés insistió en que los contribuyentes merecen conocer “cuál es el plan de mantenimiento, cuáles son las inversiones que se van a hacer” con los recursos recaudados localmente. Zuleta mantiene conversaciones con autoridades nacionales buscando transparencia en el manejo de estos dineros.











