El presidente Abelardo de la Espriella anunció la revocatoria de la designación de los representantes del Gobierno nacional en la mesa de diálogos con el ELN y cuestionó los recursos destinados durante los últimos cuatro años a quienes participaron en el proceso.
Según el mandatario, Parmenio Cuéllar Bastidas, Álvaro Jiménez Millán, Feliciano Valencia y Gloria Cecilia Arizabaleta recibieron en conjunto alrededor de $7.000 millones en honorarios por su participación como voceros, representantes y negociadores.
“A algunos de esos negociadores que hoy estoy revocando […] les pagaron $7.000 millones de pesos por ayudar a una falsa paz que no trajo sino terrorismo, sangre y muerte”, sostuvo.
De la Espriella aseguró que esos recursos fueron destinados a un proceso que calificó como una “falsa paz”, mientras las estructuras criminales continuaban con sus actividades armadas.
El anuncio hace parte de la decisión del Gobierno de terminar los procesos de diálogo y los espacios sociojurídicos heredados de la administración anterior con organizaciones armadas y estructuras criminales.
De la Espriella afirmó que durante su administración los integrantes de estos grupos no tendrán reconocimiento político ni beneficios derivados de procesos de negociación.
Asimismo, el mandatario planteó como única alternativa para las organizaciones armadas el sometimiento a la justicia o el enfrentamiento con la Fuerza Pública, y aseguró que su política de seguridad estará sustentada en autoridad estatal y aplicación de la ley.
“Se acabó la falsa paz”, concluyó.





