El representante permanente de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, afirmó que su país no está librando ninguna guerra contra Venezuela, pese a la operación militar masiva lanzada en territorio venezolano el pasado 3 de enero que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores.
Según Waltz, Estados Unidos llevó a cabo una operación “rigurosa, facilitada por el Ejército estadounidense, contra dos fugitivos de la Justicia estadounidense”. “Como ha dicho el secretario de Estado Marco Rubio, no hay guerra contra Venezuela ni contra su pueblo. No estamos ocupando el país. Esta fue una operación de aplicación de la ley”, enfatizó.
“Nicolás Maduro y su coacusada, Cilia Flores, han sido trasladados a Estados Unidos para ser juzgados por sus crímenes”, sostuvo el funcionario, agregando que el mandatario venezolano “enfrenta cargos penales muy graves por su participación en una amplia conspiración para cometer narcoterrorismo, traficar cocaína y otras drogas, así como tráfico internacional de armas”.
Waltz aseguró que “la abrumadora evidencia de sus crímenes se presentará abiertamente en los tribunales estadounidenses”, defendiendo así la legalidad de la operación militar que involucró más de 150 aeronaves, bombardeos en instalaciones estratégicas de Caracas y el despliegue de fuerzas especiales Delta Force.





