La Procuraduría General de la Nación rechazó el atroz caso de violencia contra la mujer ocurrido en Cali, que cobró la vida de María Camila Potosí Gómez, joven de 21 años y con ocho meses de gestación, y exigió a las autoridades una investigación pronta para esclarecer los hechos y dar con los responsables. “Ninguna mujer debe ser víctima de la violencia y este crimen no puede quedar en la impunidad”, señaló el Ministerio Público.
María Camila salió el jueves 16 de julio desde el barrio Meléndez, en el sur de Cali, rumbo a un control prenatal en el puesto de salud del barrio Polvorines. Cámaras de seguridad registraron el momento en que abordó una motocicleta junto a una mujer que, según se conoció, era una amiga. Desde entonces, su familia perdió todo contacto con ella.
Cuatro días después, la tarde del lunes 20 de julio, las autoridades localizaron un cuerpo en el kilómetro 3 de la vía hacia el corregimiento de La Buitrera, en la zona rural de Cali, cerca del río Meléndez. Según reportes preliminares que maneja la Procuraduría, el cuerpo del babé fue extraído del vientre de la víctima.
La Fiscalía General de la Nación y la Policía Metropolitana de Cali mantienen abierta la investigación, mientras familiares y ciudadanos exigen justicia por María Camila y su hijo que estaba por nacer.





