La Seccional de Tránsito y Transporte de la Policía Nacional intensificó este lunes la vigilancia en los peajes El Purgatorio y Carimagua y en la carretera que une a Montería con Arboletes. El objetivo es garantizar un regreso seguro a los viajeros tras el fin de semana largo de Todos los Santos.
Los agentes permanecen de forma constante en las casetas de cobro y orientan a quienes vuelven a casa. Su labor apunta a ordenar el paso de automóviles, motos y camiones de carga, que confluyen en esos puntos y elevan el riesgo de choques.
Sobre el trayecto hacia Arboletes, las patrullas regulan la circulación con conos y elementos de señalización que demarcan las zonas de revisión y alertan a los conductores frente a maniobras imprudentes.
Los dispositivos tecnológicos para medir la velocidad ocupan un lugar central en el operativo. Con ellos, los policías detectan a quienes superan los límites permitidos y recuerdan que acatarlos resulta clave para evitar accidentes y cuidar la vida de los pasajeros.
Los motociclistas reciben atención especial con charlas pedagógicas sobre el uso correcto del casco, la obediencia a las señales, la distancia prudente con otros vehículos y los peligros de adelantar sin precaución.
En las entradas a los peajes, los uniformados piden evitar frenadas súbitas y cambios abruptos de carril. También invitan a planear cada desplazamiento, hacer pausas en los recorridos largos y conducir con prudencia, conductas que fomentan la tolerancia entre quienes comparten la vía.
El despliegue obedece a «Ni Uno Más», campaña con la que la Policía Nacional busca sembrar una cultura de corresponsabilidad frente a la accidentalidad y proteger a las familias que viajan por las carreteras del departamento.





