Uniformados de la Policía Nacional detuvieron en el municipio de La Pintada, Antioquia, a Antonio Márquez Gómez, conocido con el alias de ‘El Descuartizador’, quien era reclamado por la justicia de Francia mediante una circular roja de Interpol. Las autoridades galas lo buscan por su presunta participación en el asesinato y el desmembramiento de su expareja, Corinne Di Dio, un crimen cometido en territorio francés en 1995.
Según los investigadores, el capturado habría vivido bajo un nombre que no era el suyo y se habría modificado las huellas dactilares con el propósito de esquivar los controles oficiales y dificultar que lo identificaran o lo ubicaran. Las labores de inteligencia y seguimiento permitieron establecer ese patrón y dar con su paradero en el suroeste antioqueño.
Las pesquisas también lo vinculan con el tráfico de drogas y con organizaciones criminales transnacionales que se mueven entre Europa y América Latina. Adicionalmente, las autoridades lo señalan de tener nexos con redes delincuenciales que operarían entre España y Marruecos.
El resultado fue posible por el intercambio de información y de capacidades de investigación criminal entre entidades colombianas y europeas. Para la Policía Nacional, el caso demuestra que la colaboración entre países resulta determinante para encontrar a personas requeridas por tribunales extranjeros y para impedir que las fronteras sirvan como refugio frente a la acción judicial.





