La Procuraduría General de la Nación conformó dos agencias especiales para acompañar el caso de una bebé de cinco meses que ingresó con múltiples lesiones a un centro asistencial de Itagüí, Antioquia, donde recibe atención médica especializada. Las autoridades señalan a su padre como presunto responsable de las agresiones.
El organismo de control asignó a un Procurador Judicial para la Defensa de los Derechos de la Infancia, la Adolescencia, la Familia y la Mujer de Medellín. Este funcionario vigilará las actuaciones del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y de las demás entidades con competencia en el asunto.
Su labor consiste en comprobar que la menor reciba garantía y restablecimiento de sus derechos, que se apliquen las medidas de protección dispuestas, que cuente con atención integral en salud y que se activen las rutas institucionales previstas para estos casos.
Por la vía penal, la Procuraduría designó a un Procurador Penal de Medellín, quien intervendrá en el proceso que la Fiscalía General de la Nación adelanta contra el padre de la niña. La investigación recae sobre los hechos que, en una primera calificación, se tipificaron como violencia intrafamiliar.
Con las dos agencias, el ente de control pone a un delegado en cada frente del caso: el de protección de la niña y el del proceso judicial contra el progenitor. La bebé permanece hospitalizada bajo cuidado especializado, mientras las entidades involucradas cumplen sus competencias.





