El presidente Gustavo Petro ordenó al Ministerio de Minas y Energía inspeccionar las estaciones de servicio para garantizar derechos laborales e implementar controles más rigurosos que impidan el acceso de combustibles a organizaciones narcoparamilitares.
“Cero gasolina para el narco”, declaró el mandatario al anunciar las nuevas directrices para el sector energético. La instrucción presidencial busca verificar el cumplimiento de la normativa laboral en distribuidoras y fortalecer mecanismos de control sobre derivados del petróleo producidos por la nación.
Las medidas se conocieron el mismo día en que el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma Egea, enfrentó abucheos durante un evento con distribuidores minoristas de combustible. Las rechiflas comenzaron cuando el funcionario mencionó que el Gobierno Nacional mantiene 44% de favorabilidad.
Palma Egea respondió a las manifestaciones señalando que “cuando las encuestas no los favorecen solo les queda el chiflido y la intolerancia”. El ministro invitó a los asistentes a “luchar contra el narcotráfico, desmontar los subsidios a quienes tienen camionetas lujosas a diésel que pagan los más pobres y dignificar la vida de trabajadores”.
El titular de la cartera energética calificó como “patanería” la actitud de los agremiados de la Confederación de Distribuidores Minoristas de Combustible y Energéticos, junto a representantes de Fendipetróleo.






