El presidente Gustavo Petro celebró este lunes la reducción de la tasa de desocupación al 9,2% en febrero de 2026, cifra que según el mandatario representa el menor desempleo registrado en ese mes desde 2018 y constituye un regreso a un dígito en el indicador.
Petro utilizó el dato para defender la política de incremento del salario mínimo al nivel de salario vital, rechazando las proyecciones de sectores de oposición que advertían que esa medida generaría una caída en el empleo. “No fue cierto”, afirmó el presidente en su cuenta de X.
El mandatario también destacó la reducción del trabajo informal, señalando que quienes antes operaban como trabajadores por cuenta propia están migrando hacia el empleo formal, tendencia que atribuye al efecto del salario mínimo como piso salarial estructural.
Sin embargo, Petro reconoció que el sector agrario, que incluye hidrocarburos en yacimientos, registra destrucción de puestos de trabajo. El presidente lo atribuye a tres factores: la caída del café, el alza en precios de fertilizantes y el declive del sector de hidrocarburos, que calificó como parte de una transición hacia una economía descarbonizada que prometió en campaña.
Como medidas de reactivación, Petro propuso que Ecopetrol produzca y subsidie fertilizantes a través de Monómeros, actualmente intervenida por la Superintendencia de Sociedades, y planteó subsidiar el maíz nacional como cadena productiva fundamental para los sectores avícola, porcícola y de consumo humano.






