Desde Panamá, el presidente Gustavo Petro calificó como un “riesgo” el panorama electoral de Colombia, Perú y Venezuela, y reclamó un esfuerzo común para sostener la paz frente a las tensiones que atraviesa la región.
El mandatario reaccionó al encuentro entre el presidente electo Abelardo De la Espriella y el senador republicano estadounidense Bernie Moreno, cuyo eje fue el retorno de colombianos que solicitan asilo y el endurecimiento contra la migración.
Petro cuestionó ese enfoque y lo leyó como parte de un acuerdo mayor. “Nada más que causar la migración, golpear y encarcelar migrantes. Yo creo que son los elementos de un gran pacto”, expresó.
El jefe de Estado ubicó la advertencia en un escenario de fuerte polarización continental. A su juicio, “hoy por hoy, Perú, Colombia, Venezuela, están con una polarización máxima, una posibilidad de estallido en la desestabilización del corazón del mundo”.
El presidente apeló a la historia para medir el peligro y asignó al progresismo de Venezuela, Colombia, Perú y la antigua Gran Colombia “la gran responsabilidad” de preservar la tranquilidad y blindar a la región de un desenlace violento.
En tono de alerta, dibujó un escenario extremo: “alguien prende la candela y terminamos en un holocausto con centenares de miles de muertos”. Frente a ese temor, defendió su trayectoria y su renuncia a las armas.
El antecedente que motivó sus palabras fue la visita de Moreno a la residencia de De la Espriella tras la segunda vuelta. El congresista contó que ambos coincidieron en que todo colombiano que pida asilo debería regresar al país, con la garantía de seguridad del próximo Gobierno Nacional.







