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El marketing es la forma de leer a la sociedad capitalista

Marcos Velásquez.Mg. en Comunicación. Psicoanalista. Docente (Marca Personal/Mercadeo/Estilos de Pensar/Inv cualitativa). Escritor. Opinión/ Por Marcos Velásquez FOCUS Se sentó en su escritorio después de haberse servido una taza de café.  Miró por la ventana que da hacia la avenida Circunvalar y se maravilló una vez...


Marcos Velásquez.  Mg. en Comunicación. Psicoanalista. Docente (Marca Personal/Mercadeo/Estilos de Pensar/Inv cualitativa). Escritor.
Marcos Velásquez.
Mg. en Comunicación. Psicoanalista. Docente (Marca Personal/Mercadeo/Estilos de Pensar/Inv cualitativa). Escritor.

Opinión/ Por Marcos Velásquez

FOCUS

Se sentó en su escritorio después de haberse servido una taza de café.  Miró por la ventana que da hacia la avenida Circunvalar y se maravilló una vez más de la luminosidad del sol en Montería.

Le agradeció a la vida el hecho de vivir en una ciudad donde el esplendoroso sol ilumina el día de un modo donde la belleza se puede exaltar gracias a que sus contornos se pueden apreciar de modo diáfano.

La forma en Montería se aprecia tal cual como es.  Mile sabe que en esta ciudad lo bello es bello y no hay medias tintas.

En Montería, los colores expuestos al sol, se van decolorando más rápido que lo habitual que una ciudad como París o Bruselas, donde el sol no pega de frente por estar a toda hora nubladas.

Aquí el degradado natural permite ver cómo un rojo vivo de una señal de tránsito, con el tiempo se torna en un rosado pastel por los efectos del sol, y tanto conductores como peatones sólo ven el “PARE” sin advertir que el fondo que lo sostiene ya no es el mismo.  Para ambos, sólo existe el “PARE”, no el paso del tiempo, ni los efectos del sol sobre el material y el color.

Sorbió su café y se centró en la pantalla de su laptop que se “reavivaba” mientras él dubitaba entre sus cavilaciones después de su encuentro con Andrea.

Cuando fijó su mirada en su plan de marketing reflejado por la pantalla del laptop, pensó en la pregunta que le hizo Andrea y quedó sorprendido de descubrir que aún, en pleno 2016, cuando el capitalismo le mostró a Cuba que sólo él es el discurso que le da sentido a las vidas de los seres hablantes de esta generación, todavía hay personas que no saben qué es marketing.

Mile pensó en reescribir su plan de marketing en función de dar a conocer desde éste que, marketing, de modo sencillo, es una estrategia que se apoya en la anticipación, la forma de ver, el estado, el análisis, las reflexiones, las metodologías para pensar la realidad y plantear diversos escenarios a los consumidores o clientes de las marcas. Que el marketing en sí es una herramienta de investigación social que busca unir las necesidades de consumo de la sociedad de los seres hablantes, con la satisfacción de estos.

Que él se apoya en el imaginario que habitan los seres hablantes, en el acervo cultural, que no es más que el discurso en el que se ven reflejados los significantes más relevantes de una sociedad, para comprender no sólo qué necesitan consumir si no cómo consumen, y si es del caso, poder llegar -en pro de la anticipación de necesidades-, al por qué consumen unos productos o servicios y no otros.

¡Pero eso sí!  Teniendo presente que al haber cada día más demanda de consumo, y para las empresas y organizaciones más competencia, el mercado que no es más que el conjunto de consumidores, requiere identificar los productos o servicios a través de una marca.

¿Por qué?  Porque como se trata de seres hablantes, gracias al lenguaje, sólo habrá sintonía entre los consumidores y los productos o servicios que ellos necesitan, a partir de lo que permite tejer en la mente de quien habla, historias.

Las historias parten de un nombre, de alguien que las soporta, de alguien que es un referente o puede ser señalado.  Por ello, en sí mismo, las marcas son los referentes que se pueden nombrar en una historia.

Una marca es, a lo sumo, el nombre del personaje de la historia que queremos seguir, hasta saber qué va a pasar finalmente con él.

De repente, sonó el celular de Mile.  Él, sorprendido, se incorporó y al sorber su taza de café notó que ya no había nada en ella.

Mile:            ¡Alo!

Georgette:   ¡Mile, buen día!

Mile:            ¡Sí!  ¡Buen día!  ¿Con quién?

Georgette:       Sí, ¡con tu mamá mijito, con tu mamá! –Hablando acelerada y de manera sarcástica.  Mile te habla Georgette.  Espero sepas quién soy.  Ya tienes listo el plan de marketing para la marca personal de nuestro cliente.  Te recuerdo que es para las diez de la mañana y como te estoy viendo tras del vidrio de tu oficina y veo cómo sólo tomas café y no escribes, estoy segura de que estás pensando en quién sabe qué, menos en lo que tenemos que entregar al cliente ahora.  ¿O me equivoco?

Mile:                -Apenado y con cara de incertidumbre mira hacia su hombro izquierdo y ve a Georgette parada en frente suyo detrás del cristal.  ¡Sí, sí!  Estoy en eso.  Ya termino.  Sólo releía el plan, pero ya está casi listo.

Georgette:       ¡Bueno!  Eso espero.  Nos vemos en la junta dentro de un rato.  –Lo miró con un tinte de compasión y se fue por el corredor hacia otro cubículo después de picarle el ojo.

Mile, sorprendido de la escena e incómodo por haber sido sacado de ese modo                   de sus pensamientos, se dijo: <<Definitivamente esa vieja es bruja.  ¿Cómo sabía que yo estaba pensando en otra vaina?  Yo creo que no puedo aplazar más el cuento de ser catedrático de mercadeo en la universidad.  Si sigo así, pierdo plata aquí y dejo de ganarla allá>>.

Mile se volvió a concentrar en su propuesta, pensando seriamente en su deseo de ser catedrático, observando que su madurez, al contrario que el paso del tiempo sobre los colores, como en el “PARE”, le estaba diciendo:<<”SIGA”: ya es hora de compartir la experiencia adquirida con el mercado en las nuevas generaciones”.

La luminosidad de Montería le permitió a Mile apreciar su deseo.  Los efectos del tiempo en su historia, antes que decolorarlo, se lo acentuaron y se lo entregaron para que lo asumiera. La madurez en el hombre da la tranquilidad y el equilibrio de pensar con Claridad, de reflexionar y de ver la vida sin venderse simulacros. Por ello, Mile quiere apoyar, aunque ella no comprenda plenamente o se asuste un poco con su claridad, a alguien como Andrea, quien aún no sabe que el marketing es la forma de leer a la sociedad capitalista para brindarle soluciones y significantes de consumo a la altura de sus necesidades. 

Mail: marcosvelasquezoficial@gmail.com

Twitter: @MARCOS_V_M

 



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