Estrategias de ampliación de cobertura

Por: Jairo Torres Oviedo


El Sistema Universitario Estatal, SUE, en los últimos años ha insistido en su desfinanciamiento estructural.

Esto ha impedido: un incremento de la cobertura, fortalecimiento de la infraestructura física y tecnológica, el bienestar estudiantil, aumentar profesores de planta e investigación.

Con estas limitaciones, la universidad pública ha mantenido su misión social. Por ello, la importancia de tramitar la reforma a los Artículos 86 y 87 de la Ley 30/92 para un nuevo modelo de transferencia de recursos financieros, acorde con crecimiento y sostenibilidad de las universidades.

Lo anterior, es un imperativo social para garantizar el derecho a la educación a 2 millones de jóvenes excluidos del mismo.

El gobierno nacional ha propuesto un incremento de cobertura en educación superior, de 500 mil nuevos cupos en los próximos cuatro años. Un propósito ambicioso, que requiere: acuerdos políticos y sociales, repensar el modelo de aseguramiento de la calidad, construcción de capacidades tecnológicas, currículos pertinentes, tiempos de formación; sobre todo, un modelo de regionalización que facilite la ampliación de cobertura, soportado en el sistema mixto, donde se ha prestado el servicio de educación superior como servicio público, la ampliación de cobertura debe hacer énfasis en las regiones más rezagadas; región Caribe, del pacifico y sur del país.

Para ello, el SUE ofrece la experiencia académica y pedagógica en modelos de regionalización de muchas de sus universidades. Igualmente, la capacidad de este, representada en programas tecnológicos, pregrado, posgrado e investigación; acorde con las necesidades de formación que las regiones demanden.

Para cubrir los 500 mil nuevos cupos; cobertura planteada por el gobierno Petro, es necesario contar con estrategias que en sumatoria alcance esta cifra sin que colapse el Sistema Universitario Estatal. En primer lugar, se debe utilizar el activo existente en cada universidad del SUE; es decir, las 34 universidades públicas y sus 1500 programas de pregrado, pero, sin implicar mayores inversiones.

En este sentido, incrementar 20 nuevos cupos por programa permitiría un aumento semestral de 30 mil cupos en condiciones de calidad y pertinencia, con ello, se amplía la cobertura en 60 mil cupos anuales; lo que equivale a 210.000 nuevos cupos en el cuatrienio. Para complementar esta estrategia y hacerla evidentemente, los 20 cupos por programas antes señalados deberían estar dirigidos a estudiantes provenientes de municipios de baja cobertura y acceso a educación superior. Este aporte del SUE cubriría el 42% del total que ha propuesto el gobierno nacional.

Una segunda estrategia para ampliar cobertura y que requiere en sí misma una inversión calculada, sería la apertura de programas académicos nocturnos; teniendo en cuenta la capacidad instalada en términos de infraestructura física y tecnológica con que cuentan las universidades públicas. Una tercera estrategia serían las sedes regionales con oferta de programas académicos, pertinentes y necesarios para los territorios y el desarrollo del país, con el uso de plataformas virtuales que hoy ofrecen los avances tecnológicos de la era digital.

Lo anterior, requiere, por parte del Ministerio de Educación Nacional repensar la estructura normativa que regula el actual Sistema de Aseguramiento de la Calidad; permitiendo compartir registros calificados entre las universidades públicas, con el fin de ampliar el número de estudiantes por programa académico.