A las puertas de un nuevo confinamiento obligatorio

Por: Guillermo Antonio Montiel Payares


Opinión. El último informe del Ministerio de Salud y Protección Social, entregado hace escasos dos días, confirmó 8.692 nuevos casos y 166 fallecidos más para un total de 32.013 personas que han sido contagiadas con el virus del COVID en Colombia, mientras que 1.002.202 pacientes se han recuperado; actualmente, el número de casos activos a nivel nacional es de 71.357 aproximadamente. Córdoba por su parte, reporta 26.646 casos de contagio con un porcentaje de recuperados de más del 80% según cifras de la Alcaldía de Montería. Si analizamos con detenimiento los porcentajes de contagio con relación al censo poblacional registrado por el DANE (5.000.000 de habitantes en Córdoba y 500.000 en Montería) y partiendo de la premisa emitida por la OMS en la cual, el 90% de la población habrá de contagiarse, se hace imperante pensar que esto apenas comienza y que en nuestro departamento aún no estamos libres de Sars Cov-19.

Cuando el rio suena, es porque se ahogó una orquesta…

Al menos eso decía el fallecido escritor “Loriquero” David Sánchez Juliao, en una de sus conocidas historias, “El Flecha” cuando en medio del acostumbrado desorden académico se distorsionaban los típicos refranes de nuestra costa caribe; evoco entonces el folclorismo, porque a juicio a priori eso es lo que se percibe en la zona céntrica, en los bancos, los supermercados y en los centros comerciales, un folclor absoluto y un irrespeto asombroso por las normas mínimas de bioseguridad. Parece que a todos se les olvidó por completo que estadísticamente la probabilidad de contagio apenas empieza a tomar forma, o al menos, eso es lo que el Instituto Nacional de Salud ha planteado con el mal llamado rebrote; y no es que las autoridades locales no hayan o estén haciendo el acompañamiento correcto, lo que sucede es que erróneamente estamos convencidos “que ya eso no nos va dar, así que para qué tanta vaina y tantas restricciones”.

La policía Covid…

Los hechos ocurridos el fin de semana pasado dejaron en evidencia la poca cultura ciudadana y el alto grado de indisciplina de algunos desadaptados que encontraron gracioso salir a exponerse o a contagiar a otras personas en una “caravana sin razón ni justificación”; esos mismos que a la hora de una nueva cuarentena van a salir a exigir, obviamente encerrados desde sus casas, que los den mercados gratis, subsidios obligatorios y atención médica V.I.P. (Very Important Person). Los mismos que como loros adoctrinados repiten “nos están matando”, “nos están violando el derecho al trabajo”. Está claro, que ningún gobierno local o departamental cuenta con personal de policía para controlar en cada esquina el uso correcto de los tapabocas, el distanciamiento y el cumplimiento en general de las mínimas normas de bioseguridad. Es más, en algunos supermercados ni la temperatura están tomando, simplemente siga y haga lo que lo que le dé la gana. Mejor dicho, no existe el departamento de Policía Covid, cada persona, cada empresario, cada familia, conoce las normas y las reglas; cada quien asume las consecuencias de sus actos, sobre todo las consecuencias de reaperturar sin los debidos permisos y certificaciones.

Soldado avisado no sale en navidad…

El Chapulín Colorado, nunca pudo terminar correctamente algún viejo y conocido refrán y a pesar de sus grandes batallas e innumerables actos de heroísmo y valentía, siempre terminaba confundiendo el mensaje que pretendía dar a conocer. Ahora bien, nuestra sociedad y sus dirigentes no son ni el Chapulín ni la Chimoltrufia, somos, en una inmensa mayoría, personas con un alto grado académico y de compromiso; que otros no lo tengan, es nuestro deber orientarlos, pero que empresarios, gerentes, directores, docentes y estudiantes universitarios entre otros, pretendan salir a estas alturas del juego con excusas sin fundamento para dar cumplimiento a los requerimientos de autocuidado emitidos por los entes de control, no es otra cosa que una patética copia de alguna de las escenas del mencionado héroe. Para la muestra unas pruebas PCR (perdón un botón), países como España, Alemania, Inglaterra y otras grandes ciudades volvieron a confinamiento obligatorio, y no es que quiera que nos pase lo mismo, ya hemos tenido suficiente encierro al igual que suficientes libertades; por su puesto, que tenemos derechos a trabajar, pero prevalece la salud en general. Finalmente, invito a los entes territoriales responsables del manejo de la pandemia a retomar las pruebas diagnósticas, estadísticamente a menor número de pruebas, menores son los indicadores de contagio; el objetivo no es generar pánico, la finalidad es tener absoluta certeza del estado de salud de todos los cordobeses.

Faltó la Ñapa: estamos advertidos, que el próximo día sin I.V.A. no sea el detonante para que la celebración de la navidad y del año nuevo se haga “paseando de la sala al comedor, como le pasó al Muñeco en la canción El Comelón. (Extraído del libro de poesías del Cacique de la Junta).



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