La Misión de Observación Electoral (MOE) trazó el mapa de las zonas donde la violencia amenaza las elecciones locales de 2027. Su directora reclamó además que el país no cuenta con una política de seguridad.
Alejandra Barrios Cabrera identificó primero una franja en forma de herradura que se extiende desde La Guajira hasta Arauca. Allí, el Catatumbo y el departamento de Arauca son los puntos más delicados por la presencia del ELN.
El segundo corredor une el Catatumbo con el Urabá antioqueño y chocoano. Según Barrios, en esa zona existe una relación estrecha entre grupos armados ilegales, rentas ilícitas y el ejercicio de la política.
La tercera alerta corresponde al Pacífico, donde se enfrentan los gaitanistas y el ELN. En el sur, Nariño y Cauca concentran el mayor riesgo; Cauca es hoy el departamento más violento del país, con presencia de las disidencias de las FARC.
Barrios fue crítica con el Gobierno Nacional. Afirmó que hoy solo existen acciones de orden público frente a hechos puntuales, pero no una política de seguridad estructurada.
La directora pidió que esa política se haga pública cuanto antes. Explicó que de ella dependerá el ambiente de la contienda: si será más violenta, menos violenta o tranquila. También advirtió que su impacto en los territorios definirá las garantías para candidatos y votantes.





