Las elecciones locales de 2023 dejaron 91 asonadas en el país y la Misión de Observación Electoral (MOE) advirtió que ese escenario podría repetirse en 2027 si las autoridades no actúan a tiempo.
Alejandra Barrios Cabrera, directora nacional de la MOE, señaló que la mayoría de esos disturbios tuvieron un origen común: la anulación de candidaturas o de cédulas inscritas. Esas decisiones, tomadas muchas veces sobre la marcha, desataron protestas violentas en varios municipios.
Barrios recordó que los comicios regionales son los que más violencia generan en Colombia. En ellos se disputa el poder local, el más cercano a los ciudadanos y a las economías de cada territorio.
La directora pidió a las autoridades electorales una gestión oportuna, con decisiones claras y comunicadas a tiempo. A su juicio, una mala administración del proceso puede convertirse en una fuente directa de conflicto.
La MOE también puso la lupa sobre la violencia que circula en internet. Más del 58 % de los colombianos se informa sobre política a través de las redes sociales, y muchos votantes reciben su último mensaje desde WhatsApp, TikTok, X o Instagram antes de entrar al puesto de votación.
Por esa razón, la organización hará seguimiento a las campañas, a la desinformación y al discurso de odio en plataformas digitales. Barrios añadió que crece la preocupación por los ataques contra liderazgos políticos de cara a 2027.





