Mauricio Cárdenas lanzó una petición pública a los medios de comunicación colombianos para que organicen un debate presidencial inédito: que todos los aspirantes a la Casa de Nariño se conecten a un polígrafo durante el encuentro. Esta exigencia, según él, no obedece a un reclamo personal, sino que responde al “reclamo de toda una sociedad desilusionada con la política” que demanda conocer la verdad de sus líderes antes de las elecciones.
La propuesta busca establecer un estándar de transparencia sin precedentes, donde los candidatos debatan y respondan preguntas cruciales con la supervisión de un detector de mentiras.
Cárdenas argumenta que si los aspirantes “nos sentamos frente a una pantalla y decimos la verdad, ¿cuál es el problema?”. Advirtió que la ausencia de algún candidato en este ejercicio de verificación sería una señal clara: “quiénes no se presenten, pues será porque algo tienen que esconder”. El objetivo es brindar a toda Colombia la oportunidad de un escrutinio riguroso basado en hechos verificables.
El precandidato subraya que el reclamo por la verdad proviene directamente de la base social, cansada de promesas incumplidas y de la falta de claridad. La iniciativa de Cárdenas se centra en la urgencia de actuar ahora, mientras el país evalúa a sus futuros dirigentes.
También hizo hincapié en que este tipo de debates deben realizarse sin demora, concluyendo con una advertencia contundente: “Debates con polígrafo después será demasiado tarde”. El desafío queda planteado a los canales y emisoras para materializar la inusual propuesta en el marco de la campaña.







