La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) autorizó la integración empresarial entre Tigo y Movistar, estableciendo condicionamientos específicos para salvaguardar la competencia en el sector de telecomunicaciones colombiano.
Cielo Rusinque, superintendente de Industria y Comercio, afirmó que la operación genera beneficios potenciales en eficiencias, calidad y cobertura de servicios. La funcionaria destacó que el análisis incluyó las preocupaciones expresadas por otros agentes del mercado.
La fusión creará un panorama donde Claro y el nuevo operador consolidado controlarán aproximadamente 90% del mercado de telefonía e internet móvil, situación que motivó el establecimiento de salvaguardas regulatorias.
Las medidas favorecen a operadores pequeños mediante reducciones tarifarias en el acceso a la Red de Acceso Radioeléctrico (RAN). WOM obtendrá descuentos entre 12,5% y 24% sobre costos actuales de interconexión, permitiendo potencialmente mantener o reducir precios al consumidor final.
La Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) alertó sobre posibles consecuencias significativas en el mercado minorista móvil. La entidad señaló riesgos de coordinación entre grandes operadores, probabilidad de incrementos tarifarios y eliminación de presión competitiva en internet fijo residencial en principales ciudades.
WOM expresó disconformidad con las condiciones anunciadas, advirtiendo posibles alzas del 22% en tarifas basándose en escenarios previos a su entrada al mercado. La compañía evalúa su permanencia en Colombia, considerando sus 6 millones de suscriptores actuales.
Millicom, empresa matriz compradora, valoró el avance hacia el cierre transaccional, reiterando su compromiso con el desarrollo digital colombiano. Telefónica calificó la decisión como oportunidad para construir un sector equilibrado y sostenible.






