El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y la primera dama, Janja, recibieron este miércoles en el Palacio del Planalto al actor y activista Leonardo DiCaprio. El encuentro se extendió cerca de 40 minutos.
La conversación giró en torno a los impactos del cambio climático y las iniciativas ambientales del gobierno brasileño. Lula destacó la reducción récord de la deforestación, el enfrentamiento a la minería ilegal y la demarcación de tierras indígenas.
El mandatario también resaltó que Brasil cuenta con la matriz energética más limpia del mundo y figura como gran productor de biocombustibles. Citó como ejemplo la mezcla del 32 % de etanol en la gasolina y del 15 % de biodiésel en el diésel, medidas que reducen las emisiones de CO2.
DiCaprio relató cómo conoció el Xingu hace 25 años y habló de su amistad con el cacique Raoni. Explicó además el trabajo de su organización en defensa de los territorios indígenas y los bosques en Brasil, en asociación con el gobierno federal, y sus acciones en África y Asia.
Al actor lo acompañó el CEO Wes Sechrest, quien elogió la creación del Fondo Bosques Tropicales para Siempre (TFFF), mecanismo que recompensa a los países que mantienen sus bosques en pie y garantiza retorno a los inversores.
De la reunión participaron los ministros Margareth Menezes, Eloy Terena y João Paulo Capobianco.





