El presidente Abelardo De La Espriella ordenó reforzar de inmediato las medidas de protección para los magistrados de la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia, tras la preocupación que esa corporación expresó por su seguridad.
El mandatario impartió instrucciones a la Policía Nacional y a la Unidad Nacional de Protección para adoptar todas las acciones necesarias en ese sentido.
“Lo que es con la Sala Penal de la Corte es conmigo. Quien se mete con la Corte, se mete con el Presidente de la República”, advirtió el jefe de Estado a través de sus redes sociales.
De La Espriella sostuvo que en Colombia nadie puede amenazar, intimidar o pretender doblegar a un magistrado o a un juez sin enfrentar consecuencias, y anunció que a quien lo intente le caerá todo el peso de la ley.
El presidente añadió que quien esté detrás de las amenazas será identificado, perseguido y llevado ante la justicia, y mencionó de manera directa el nombre de Kiko Gómez entre los posibles responsables, sin descartar otros.
El mandatario cerró su mensaje con una definición de la postura de su Gobierno frente al poder judicial: las instituciones se respetan, a los jueces se les garantiza su independencia y la justicia no se intimida.





