El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, arremetió contra el Gobierno de Nicaragua tras la reforma constitucional que la Asamblea Nacional aprobó en primera votación este martes 1 de septiembre.
“Ayer, la Asamblea Nacional de los Murillo-Ortega destripó lo que quedaba de la democracia de Nicaragua en la segunda reescritura constitucional en dos años”, escribió el funcionario en su cuenta de X.
Rubio anunció además que su país implementará medidas durante la próxima Ministerial de Relaciones Exteriores de la Organización de Estados Americanos (OEA). El objetivo, según planteó, apunta a que el hemisferio deje de hacer negocios como de costumbre con lo que calificó como una dictadura.
La reforma que motivó el pronunciamiento amplía de seis a siete años los mandatos de los copresidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo, y también los de otros cargos electos y de los jefes del ejército y la policía. El texto requiere una segunda votación en una legislatura distinta antes de entrar en vigor, trámite que Murillo anunció para el 18 de enero.
El pronunciamiento de Rubio se suma a la presión internacional sobre Managua. Panamá ya retiró a su embajador y varias naciones de la región calificaron la iniciativa como antidemocrática.
El 19 de julio, Ortega declaró públicamente que en Nicaragua no habrá más elecciones, para evitar que la oposición vuelva a tomar el gobierno.





