Leonardo Huerta, quien fue la fórmula vicepresidencial de Claudia López en la primera vuelta presidencial del 31 de mayo, anunció su respaldo al candidato Abelardo De la Espriella para el balotaje del 21 de junio y explicó las razones que lo llevaron a tomar esa decisión de forma independiente a su compañera de fórmula.
Huerta planteó el dilema de la segunda vuelta en términos de dos visiones de país opuestas: “En la segunda vuelta se enfrentan dos visiones de país. Por un lado, la continuidad de un gobierno que ofreció un cambio y que las personas no lo evidenciamos en realidad. Un gobierno que a pesar de los escándalos de corrupción, de los funcionarios cuestionados que siguieron en los espacios de gobierno, que agitó en la plaza pública la bandera a muerte, que ha rechazado sistemáticamente el mérito y la educación como motor de movilidad social”.
Al referirse a De la Espriella, Huerta reconoció no conocerlo en persona, pero destacó las impresiones que se llevó de la fórmula vicepresidencial del candidato: “En los foros, en los debates y en los conversatorios coincidí con José Manuel Lastrés y evidencié que es una persona humana, decente, que respeta las instituciones y que además tiene conocimiento profundo de los temas de Estado”.
Frente a su relación con Claudia López, Huerta fue claro en que su decisión no implica una ruptura sino una separación natural de procesos políticos: “Tengo una infinita gratitud, amor, aprecio por Claudia López porque la conocí y aprendí muchas cosas de ella. Pero nuestros procesos políticos son independientes y no hay jefaturas políticas, ni de Claudia hacia nosotros ni de nosotros hacia Claudia”.
Huerta también explicó que el compromiso de lealtad adquirido al participar en la consulta interpartidista venció el 31 de mayo, por lo que a partir de esa fecha asumió con plena autonomía la responsabilidad de su posición: “Colombia necesita determinación”.







