Juliana Guerrero Jiménez, señalada como una de las presuntas líderes de una red de contratación irregular al interior del Gobierno nacional, rompió su silencio a través de un comunicado dirigido a la opinión pública, en el que rechazó las acusaciones formuladas en su contra.
En el documento, elaborado con el acompañamiento de la firma Alzate Hernández Abogados, Guerrero explicó que había guardado silencio por respeto a las investigaciones en curso y por considerar que es la administración de justicia, y no los escenarios mediáticos, la llamada a esclarecer los hechos. No obstante, precisó que ese silencio no debía seguir interpretándose como una aceptación de lo que calificó como “acusaciones injustas y reiteradas” en su contra.
Guerrero negó de manera enfática cualquier insinuación que la vincule con actuaciones irregulares, y aseguró que nunca se ha reunido con contratistas, intermediarios o personas que se presenten como supuestos empresarios para gestionar contratos o influir en decisiones administrativas. Aseguró además que jamás ha recibido dinero, comisiones o algún beneficio económico relacionado con presuntas gestiones ante el sector público.
También precisó que desde hace más de un año no ostenta vínculo contractual ni nombramiento con el Gobierno nacional y que, desde el momento de su renuncia, se ha mantenido apartada de cualquier actividad relacionada con el ámbito estatal. Sobre el gobierno del presidente Gustavo Petro, señaló que solo tiene palabras de agradecimiento por la oportunidad que se le brindó desde la función pública.
Finalmente, la señalada reafirmó su compromiso de colaborar con la administración de justicia y comparecer las veces que sea necesario para contribuir al esclarecimiento de los hechos, en medio de la investigación que la vincula, junto con su hermana Verónica Guerrero, con una presunta red de direccionamiento de contratos dentro de entidades del Gobierno nacional.








