La inversión extranjera directa que llega a la minería colombiana “se desplomó en un 88%” entre 2022 y 2026, según reveló Santiago Cardona, presidente del Consejo Directivo de la Asociación Colombiana de Minería (ACM), durante el Congreso Nacional de Minería. El dirigente definió ese rubro como “el pulmón de nuestro crecimiento futuro”.
La caída acompaña otros indicadores del cuatrienio: un producto interno bruto minero contraído en 18%, exportaciones a la baja, varios paros mineros, más de 800 bloqueos y más de 3.600 incursiones no autorizadas en operaciones legales.
El país destina hoy 90 millones de dólares anuales a labores exploratorias, mientras el 97% del territorio nacional permanece sin explorar. Cardona planteó que un trabajo conjunto con el Gobierno Nacional permitiría elevar esa suma a un rango entre 400 y 500 millones de dólares cada año.
El vocero gremial calculó además que ese impulso movilizaría cerca de 4.700 millones de dólares en inversión minera durante los próximos cuatro años, destinados a la construcción de nuevas minas.
“La exploración no es un gasto, es la reactivación económica más rápida y más real que tiene al alcance en el sector minero”, sostuvo el presidente del Consejo Directivo. Argumentó que cada peso invertido en esa fase termina traducido en empleo, tejido industrial y desarrollo para regiones con menos oportunidades.
Cardona insistió en que las cifras representan municipios apartados que pueden aprovechar el subsuelo para construir futuro. Para atraer esos capitales, el gremio reclamó “reglas claras, técnicas, estables, oportunas, pertinentes” y celeridad en su aplicación.
La ACM recordó que la industria aporta más de 15 billones de pesos anuales en rentas y regalías, y que Colombia comparte el cinturón andino que consolidó a Perú y Chile como potencias mineras mundiales.





