Colombia arrancó la primera temporada de lluvias del año con el suelo ya saturado, los ríos al límite y 155 mil familias damnificadas acumuladas desde enero. El IDEAM confirmó este miércoles que las precipitaciones se extenderán hasta mediados de junio en las regiones Andina, Caribe y zonas del piedemonte de la Orinoquía, mientras la UNGRD y la DIMAR elevan alertas que los mandatarios locales no pueden ignorar.
El IDEAM advierte que en el segundo semestre de 2026 los modelos climáticos internacionales proyectan una posible transición hacia el fenómeno El Niño, declarándose ya el estado de vigilancia. El escenario sería el opuesto al actual: menos lluvia, temperaturas más altas, ríos con menor caudal, mayor riesgo de incendios forestales y presión sobre el abastecimiento de agua potable.
La UNGRD exige a alcaldes y gobernadores activar planes de contingencia, monitorear puntos críticos y garantizar recursos en los Fondos Territoriales de Gestión del Riesgo para la temporada húmeda. Simultáneamente, pide iniciar desde ya la planificación ante posibles sequías.
Para Córdoba, departamento que aún no ha terminado de contabilizar los daños de las lluvias atípicas de los meses anteriores, el mensaje es claro: el agua que sobra hoy puede convertirse en el agua que falte en diciembre.







