El presidente del Congreso, Honorio Miguel Henríquez Pinedo, ofreció disculpas públicas por el acto de invocación y alabanza realizado durante la posesión presidencial del 7 de agosto de 2026, en cumplimiento de una orden del Juzgado Quinto Laboral del Circuito de Bogotá, que consideró vulnerada la neutralidad religiosa del Estado durante la ceremonia.
Ante el pleno del Congreso, Henríquez explicó que ese punto se incluyó en el orden del día a solicitud de la Cancillería, como parte del protocolo conjunto de la sesión en la que asumió el cargo el presidente Abelardo de la Espriella.
“Ofrezco disculpas al pueblo colombiano”, expresó el senador, al referirse a la decisión judicial.
Henríquez también manifestó que los actos oficiales en los que el Congreso ejerce su representación deben garantizar la neutralidad religiosa del Estado.
El presidente de esa corporación indicó que su declaración se realizó con respeto a las decisiones judiciales, pero aclaró que presentó una impugnación contra el fallo para defender la autonomía del Legislativo y la libertad de culto consagrada en la Constitución Política.
La decisión judicial de agosto había ordenado tanto al presidente de la República como al titular del Congreso ofrecer disculpas públicas por la presunta vulneración de la neutralidad religiosa durante la posesión presidencial.
En el caso de Henríquez, el juzgado dispuso que la manifestación se realizara en una sesión plenaria y que expresara su compromiso de evitar conductas que impliquen inclinaciones religiosas en los actos oficiales en los que represente al Congreso.
Al finalizar su intervención, Henríquez agradeció la atención de los congresistas y cerró con la expresión: “seguiremos trabajando de la mano de Dios con honor por Colombia”.





