Gobierno llevaría al Congreso en octubre un desmonte gradual del 4×1.000 dentro de la Ley de Rescate

El país ya recorrió este camino. En 2010 fijó una ruta de salida para el impuesto, pero las necesidades fiscales posteriores la borraron.
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Cerca de 16,2 billones de pesos le dejó el 4×1.000 a la Nación en 2025, y esa cifra explica por qué el Gobierno no quiere tumbarlo de un plumazo. Miguel Gómez Martínez, ministro de Hacienda, anunció que la Ley de Rescate que el Ejecutivo presentará en octubre incluirá una fórmula para desmontar el Gravamen a los Movimientos Financieros (GMF) por etapas.

El ministro sostiene en público que el tributo debería bajar, pero admite que funciona bien para recaudar. Todavía no revela el articulado ni los plazos.

¿Por qué pesa tanto este impuesto en las cuentas públicas?

Los bancos y demás entidades financieras lo cobran en cada operación gravada y trasladan el dinero al Estado. Alejandro Reyes, economista de BBVA Research Colombia, destaca esa facilidad de cobro y la trazabilidad que dejan los movimientos financieros.

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Los datos de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) muestran cómo creció el recaudo: 880.000 millones de pesos en 1999, 3,22 billones en 2010, 8,69 billones en 2019 y 12,7 billones en 2022. En términos nominales, lo de hoy equivale a unas 18,5 veces lo de 1999.

Anif critica las distorsiones que el gravamen provoca en la formalización y en los pagos electrónicos. Aun así, su presidente, José Ignacio López, reconoce el límite fiscal:

“El problema es que en el muy corto plazo será muy difícil reducir esas distorsiones o esas fricciones por el faltante de ingresos”. El centro de estudios calcula que el hueco entre ingresos y gastos del Gobierno Nacional Central supera los 122 billones, el 6 % del PIB. Su propuesta es una rebaja durante ocho años, que costaría alrededor de 1,1 billones solo en el primero.

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La fórmula oficial llegará a un Congreso donde ya avanzan otras. La representante Natalia Moreno plantea tarifa cero en 2030. María Camila Salas busca un desmonte progresivo con el proyecto 006 de 2026. Daniel Briceño pretende, con el proyecto 259 de 2026, eliminar el cobro en transferencias entre cuentas del mismo titular.

El país ya recorrió este camino. En 2010 fijó una ruta de salida para el impuesto, pero las necesidades fiscales posteriores la borraron.