El reputado historiador cordobés William Fortich Díaz planteó la necesidad de que en el departamento se abra un debate profundo sobre la pertinencia de no continuar con la tradición de las corralejas, al considerar que se trata de una expresión que atenta contra la dignidad de los animales y la vida humana.
Fortich señaló que la realización de corridas de toros en las plazas de los pueblos, tradición arraigada en Córdoba, es una práctica que está “condenada al fracaso” por contravenir normas contra el maltrato animal e involucrar situaciones de riesgo para las personas.
“No es posible que en el departamento de Córdoba se sigan realizando corralejas. Eso viola incluso normas de origen humanitario como la del maltrato animal, por ejemplo, que es una de las cosas. Lo otro es muy feo estar viendo mucha gente, y los niños, la muerte de personas en los cuernos de un animal”, aseveró Fortich al advertir que esta posición le traerá críticas de quienes las defienden.

Indicó que, si bien esta tradición tiene arraigados defensores en la región, es necesario entender que no toda práctica cultural debe mantenerse, especialmente si atenta contra la vida y la dignidad.
“Si una tradición le hace daño al ser humano, no puede preservarse. Si eso le hace daño a la cultura, a nuestra cultura, eso no puede preservarse”, puntualizó Fortich.
El historiador puso como ejemplo que en Montería las corralejas de toros en la plaza fueron abolidas desde 1965, pero se trasladaron a los corregimientos, lo que considera una “muerte anunciada” de esta controvertida tradición regional.
Desde la Academia de Historia se pretende motivar este debate sobre la pertinencia de seguir realizando corralejas, para determinar si se trata de una práctica cultural que debe evolucionar acorde a los tiempos modernos o si por el contrario puede preservarse respetando la vida animal y humana.






