En un fuerte pronunciamiento, el presidente de la República de Colombia, Gustavo Petro, arremetió el 7 de noviembre de 2023 contra el Estado Mayor Central (EMC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) tras la suspensión de los diálogos de paz y el secuestro del padre de Luis Díaz, futbolista del Liverpool FC y la selección de Colombia.
Petro cuestionó a los grupos armados insurgentes y les preguntó si vale la pena la violencia y la destrucción de Colombia por el narcotráfico. Hizo un llamado a que los insurgentes elijan un camino de paz en lugar de continuar en la delincuencia.
El presidente también mencionó que Colombia se encuentra en una tercera fase de violencia basada en la economía del narcotráfico y destacó la necesidad de transformar zonas como el cañón del Micay en Cauca en economías lícitas para abrir posibilidades de paz en el país.
Petro sugirió a los grupos armados insurgentes que elijan entre el camino de Camilo Torres Restrepo, el sacerdote que fundó la Facultad de Sociología de la Universidad Nacional, o el de Pablo Escobar, el capo del cartel de Medellín. Argumentó que Colombia ya no controla el mercado de la cocaína, que se ha convertido en un negocio globalizado, y que Colombia se queda con los peores aspectos, como la explotación de los campesinos.
El presidente Petro también enfatizó la importancia de abordar la economía ilícita y la complejidad de aislar al Estado y los grupos ilegales en las fases política e ideológica. Su discurso generó fuertes reacciones en las redes sociales y en el Congreso se llamó a rendir cuentas al alto comisionado para la Paz, Danilo Rueda, debido a su cercanía con los grupos armados ilegales.






