El presidente Gustavo Petro intensificó sus cuestionamientos al modelo de subsidios de vivienda en Colombia al advertir que estos recursos estarían beneficiando principalmente a bancos y constructoras.
El presidente Gustavo Petro Urrego aseguró que los incentivos estatales no están llegando de forma efectiva a los hogares, sino que terminan reflejándose en mayores precios de los inmuebles y en ganancias del sistema financiero
El señalamiento coincide con un panorama mixto del mercado inmobiliario. De acuerdo con cifras de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), durante 2025 las ventas de vivienda mostraron recuperación, pero la iniciación de nuevos proyectos cayó de forma significativa, lo que evidencia un freno en la capacidad productiva del sector.
Desbalance entre ventas y construcción
Mientras la comercialización repunta, la construcción mantiene niveles bajos. Esta brecha ha reducido la oferta disponible y genera alertas sobre una posible escasez de vivienda en los próximos años.
Además, el sector enfrenta una disminución en la inversión y en el número de unidades en obra, lo que impacta el empleo y la dinámica económica.
En este contexto, el mandatario explicó que los subsidios terminan incorporándose al precio final de las viviendas, lo que reduce su efecto real sobre el acceso. También señaló que el esquema actual favorece la intermediación financiera mediante créditos de largo plazo con tasas elevadas.
El entorno macroeconómico añade presión al sector. Las tasas de interés se mantienen en niveles altos, lo que limita la capacidad de compra de los hogares y encarece el financiamiento. Esta situación ha afectado especialmente a la vivienda de interés social, cuya dinámica depende en gran medida de los subsidios.






